jueves, 20 de diciembre de 2012

Aquellas Navidades pasadas ...

Nuestras alumnas de El Ojuelo, El Robledo y Hornos de Segura nos traen relatos de como eran sus Navidades ...



"Cuando era joven las Navidades eran muy distintas a como son ahora. Para empezar estábamos ensayando los villancicos desde primero de diciembre. También en las casas se notaba una actividad mayor que en tiempos normales. Se preparaban todos los dulces en casa, en el horno casero donde se cocía todo. El pan, las tortas, los dulces (galletas, magdalenas, polvorones, suspiros, mantecados…) todo lo que ahora se compra en la tienda). Todo se hacía casero, cocido o frito como las flores, los pestiños, roscos fritos, toda clase de galguerías; lo hacíamos nosotros.


Cuando ya estaba cerca la Noche Buena se vestía un belén en la iglesia, que la tenemos desde el 1931. Algunos años se hacía una representación de un belén viviente, que eso también llevaba su trabajo pues había que ensayar los textos hacer los disfraces y se representaba en la iglesia: la Virgen, San José, el Niño Jesús que algún año también fue un niño de verdad, aunque no todos, pues por precaución se utilizaba el niño que tenemos para adorar. Después los pastores, la lavandera, el quesero, el gitanillo… todos los personajes normales que decían su párrafo al niño. Resultaba muy bonito y participaba mucha gente. La iglesia se llenaba pues todos querían ver la actuación de los niños.


En el coro de los villancicos entraban todos los jóvenes y los que sabían tocar  instrumentos como laúd, guitarra, zambomba, panderetas, castañuelas, botella de anís, triángulo… todo valía. Se ensayaba por la noche a primera hora hasta que se conseguía armonizar todo.


Al final de la misa se adoraba al Niño, mientras se cantaban toda clase de villancicos, y al final, todo el mundo a su casa con su familia.


Los niños, por la calle iban de casa en casa pidiendo el aguinaldo, y luego se reunían en casa de alguno y se comían o repartían lo que habían recogido." 
Mª Esperanza Quijano (El Ojuelo)
 
  
"Éramos seis hermanos todos parejas, mis padres eran muy católicos y alegres y cuando llegaba la Navidad lo pasábamos muy bien, mi madre hacía dulces típicos de estas fiestas.


También nos hacía zambombas con la piel de las mantecas de cerdo, también el almirez, una botella de anís y una punta grande,  formábamos una buena orquesta y por la noche cuando cenábamos cantábamos villancicos toda la familia. Después íbamos a la iglesia a la misa del gallo, que era a las doce, y después  seguíamos con la fiesta, también venían los vecinos y nos daban las tres o las cuatro de la madrugada y todos juntábamos los dulces y embutidos de las matanzas y los asábamos en la lumbre de la chimenea. Éramos una familia grande.


De bebida hacía mi madre cuerda con vino, agua, azúcar, melocotón y ciruelas pasas, estaba muy buena y también otra bebida que se hacía con anís y agua, también hacíamos palomitas con azúcar y sal. Todos estábamos muy contentos… mayores y pequeños."

Ángeles Peralta (El Ojuelo)



"Las Navidades y todas las anteriores, para mí, son muy alegres porque junto a toda la familia en casa: hijos, nietos y más familia. Cantamos villancicos, ponemos música y saltamos y bailamos, en fin, hacemos una juerga espantosa. Dios quiera que esto dure mucho años más porque ya los años se me van resistiendo y no soy la Josefa de antes cuando era joven, aquella que iba de casa en casa pidiendo el aguinaldo y recibiendo tortas, higos, nueces, bellotas, mantecados, etc.


Nos juntábamos en casa de las amigas tocando panderetas, palillos, guitarras, en fin, cada uno lo que tenía y nos pegábamos unas buenas panzas de bailar y cantar que nos duraba hasta las dos y tres de la mañana.


Bueno, espero que dure mucho para hacer lo que pueda."

 
Josefa Rodríguez (Hornos)



Hace años que las Navidades las pasábamos muy bien. Éramos muchas amigas. Había costumbre de pedir los aguinaldos e íbamos de casa en casa cantando villancicos. Tocábamos las castañuelas, la guitarra y panderetas. Cuando terminábamos el recorrido de ir por las casas nos juntábamos en una casa y nos comíamos lo que nos daban que eran embutidos, tortas, dulces, etc. También jugábamos a los corros y a la gallinita ciega. El día que pedíamos los aguinaldos era el 24. El día 25 también nos lo pasábamos muy bien. Por la noche teníamos el baile hasta las dos de la madrugada y nos divertíamos mucho.

Amalia Lara (Hornos)
 
 
Siendo pequeña recuerdo como se pasaban las Navidades. Todas las amigas y amigos, juntos, íbamos por todas las casas tocando la pandereta y cantando villancicos a los dueños de las casas… “Quién es esa señora que está sentada en su trono,  es la señora Pilar que pare un grano de oro”. Después nos daban bellotas, polvorones, etc. que nos repartíamos para comer. También había música y anda que no se enfadaban los amigos porque no se bailaban con ellos.
Francisca López Novoa (Hornos)


Las Navidades eran enormes, nos divertíamos mucho y se pasaba muy bien. Íbamos  con la zambomba a pedir el aguinaldo de casa en casa. Luego nos íbamos a comerlo y a pasarlo bien cantando y bailando.

Manuela Muñoz (Hornos)

        Recuerdo las Navidades de antes, cuando nos juntábamos toda la juventud y se pedía el aguinaldo. Después se encendía una luminaria y pasábamos allí toda la noche cantando villancicos, cantando y bailando, tocando los platillos, zambombas y panderetas ...

Magdalena Hungría (El Robledo)
Cuando yo era joven vivía en un cortijo que se llamaba Zamarrilla, cerca de Trujala. Allí hacíamos muchos dulces en el horno que teníamos. Amasábamos tortas de manteca y hacíamos magdalenas, que estaban muy buenas y cantábamos villancicos y lo pasábamos muy bien.

Juliana Gallego (El Robledo)






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